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Crítica de 'Electra/Persona' en el National Theatre: una mezcla insípida de Sófocles y Bergman

Autor: City AM Markets·

Puntos clave

  • 'Electra/Persona' en el Lyttelton del National Theatre recibió una crítica de dos estrellas por combinar la 'Electra' de Sófocles con la película 'Persona' de Bergman.
  • Cate Blanchett y Nina Hoss alternan cada noche los papeles de Electra y Clitemnestra, decididos por el lanzamiento de una moneda hecho por un espectador, un recurso tomado del montaje de 'Frankenstein' de Danny Boyle de 2011.
  • El segundo acto adapta 'Persona' de Bergman, con Blanchett como actriz muda y Hoss como su enfermera habladora, acompañado de video en blanco y negro en vivo con primeros planos proyectados en una gran pantalla.
  • El crítico elogió la artesanía visual de la producción, incluidas las nubes de hielo seco y los efectos de humo, pero encontró tediosos los intercambios abstractos y poco claro el significado de la mezcla.
  • Blanchett y Hoss recibieron más aplausos por el lanzamiento de la moneda previo a la función que por la actuación en sí al final del espectáculo.
Crítica de 'Electra/Persona' en el National Theatre: una mezcla insípida de Sófocles y Bergman

Electra/Persona | National Theatre (Lyttelton) | ★★☆☆☆

Lo más generoso que puede decirse de la nueva obra de Cate Blanchett, 'Electra/Persona', es que supera la última versión de Electra que vio este crítico (aquella vez escrita con 'k'). El año pasado, Brie Larson, estrella de 'Ms Marvel', asumió el papel protagónico en la tragedia de Sófocles, cantando y gritando a través de una desconcertante serie de conversaciones unilaterales mientras brazos robóticos rociaban con pintura negra a ella y al resto del elenco. Aquella producción fue descrita como "vanguardista en sus ambiciones pero absolutamente inescrutable", y buena parte de la misma crítica aplica aquí.

En esta ocasión, Blanchett y Nina Hoss (que aparecieron juntas en la película 'Tár') interpretan a la airada joven Electra y a su madre, Clitemnestra. Tomando prestado un recurso del montaje de 'Frankenstein' de Danny Boyle de 2011, en el que Benedict Cumberbatch y Jonny Lee Miller alternaban los papeles de doctor y monstruo, Blanchett y Hoss piden cada noche a un espectador que lance una moneda. Esta vez salió cruz: Blanchett interpretó a Electra.

Al igual que la producción de Brie Larson, 'Electra/Persona' se desarrolla en un escenario grande, desnudo y vacío, aquí entregado por completo a una vertiginosa escalera. La mayor tensión de la noche fue el temor de que una de las intérpretes se torciera un tobillo al subir y bajar tambaleándose por ella.

El primer acto relata la historia de Electra y Clitemnestra, que transcurre, casualmente, en paralelo a los eventos del éxito taquillero récord de Christopher Nolan, 'The Odyssey'. (El mito griego está viviendo un momento tanto en pantalla como en los escenarios: la propia Blanchett forma parte del estelar reparto que Nolan reunió para su épica homérica). Electra está furiosa porque su madre asesinó a su padre, Agamenón, en la bañera el día en que regresó victorioso de la guerra de Troya. Cabe decir, en justicia, que Clitemnestra estaba furiosa porque Agamenón había sacrificado a una de sus hijas a cambio de vientos favorables que llevaran su flota a Troya, algo destinado a causar no pocos conflictos domésticos. Ambas discuten, se reconcilian y se obligan mutuamente a recrear los asesinatos de sus seres queridos, pero todo resulta extrañamente... tedioso. Blanchett aporta una magnética presencia felina y enérgica, pero ni siquiera su poder de estrella logra iluminar estos densos y abstractos intercambios.

Como sugiere el título, la producción no es solo una nueva versión de 'Electra': también es una reinterpretación de la película 'Persona' (1966) de Ingmar Bergman, en la que una actriz que representa a la princesa griega sufre un colapso y enmudece en plena función. El original de Bergman —en el que una actriz de teatro enmudece célebremente a mitad de una función y es cuidada por una enfermera habladora— es ampliamente considerado uno de los filmes de autor más influyentes del siglo XX, por lo que las comparaciones que invita son implacables. Así, Blanchett se convierte en la actriz silenciosa Elisabet Vogler y Hoss en su locuaz enfermera. Este acto también incorpora video en vivo, con imágenes en blanco y negro de alta definición proyectadas en una pantalla gigante que desciende sobre el escenario. El rostro de Blanchett en primer plano extremo mientras se esconde bajo un abrigo de pieles. El rostro de Blanchett en primer plano extremo mientras descansa en una playa. El rostro de Blanchett en primer plano extremo mientras se sienta junto a una hoguera. Es, en esencia, todo el rostro de Cate Blanchett, narrado por una enfermera charlatana.

La producción es, al menos, visualmente impactante, con momentos de excepcional artesanía. Las máquinas de hielo seco crean pequeñas nubes que quedan suspendidas en el aire; durante el asesinato de Egisto, Electra escupe sobre él un líquido viscoso rojo sangre; el humo cae por los escalones como un río en cámara lenta.

El segundo acto sí captura parte de la cualidad surrealista y onírica de la obra maestra de Bergman, pero solo una parte. Al final, las frustraciones superan la apreciación. Sigue sin estar claro por qué se presenta al público esta extraña mezcla de un texto griego clásico y una película moderna clásica. ¿Qué intenta decir exactamente? ¿Que en una sociedad patriarcal las mujeres siguen siendo enfrentadas entre sí? ¿Que el duelo es una fuerza tan poderosa que atraviesa milenios?

'Electra/Persona' es un largo y pesado viaje sin un destino particular, aunque con momentos de verdadera belleza en el camino. Es revelador, quizás, que Blanchett y Hoss recibieran una ovación más fuerte cuando aparecieron al inicio para lanzar la moneda que cuando cayó el telón.

Fuente: City AM