Las naciones BRICS se unen para desafiar la dominancia financiera occidental
Puntos clave
- •BRICS ahora cuenta con 11 miembros plenos después de que Indonesia se uniera en enero de 2025, tras una expansión en 2024 que incorporó a Egypt, Ethiopia, Iran, Saudi Arabia y UAE.
- •Rusia lidera los esfuerzos para construir un sistema de pagos que pueda operar fuera de las redes financieras controladas por Occidente y reducir la dependencia de SWIFT.
- •Los miembros de BRICS están priorizando las liquidaciones en monedas locales, los sistemas de pago digital y la conectividad financiera transfronteriza en lugar de crear una sola moneda BRICS.
- •El New Development Bank del bloque y el sistema CIPS de China forman parte del esfuerzo más amplio para ampliar la influencia financiera de BRICS.
- •Los funcionarios de BRICS afirman que la iniciativa busca reducir la dominancia de las monedas occidentales en las liquidaciones comerciales, pero el plan enfrenta importantes desafíos técnicos, regulatorios y políticos.

A medida que continúan cambiando las dinámicas del poder económico mundial, las naciones BRICS respaldan la propuesta de Rusia de establecer un sistema internacional de pagos alternativo. La iniciativa busca reducir la dependencia de la red SWIFT basada en el dólar estadounidense y desafiar décadas de dominación occidental sobre las transacciones financieras globales.
El impulso surge en medio de crecientes preocupaciones entre los Estados miembros sobre la instrumentalización de la infraestructura financiera tradicional y el uso cada vez mayor de las sanciones económicas como herramientas diplomáticas. La propia desconexión de Rusia de amplias partes de la red SWIFT en marzo de 2022, tras su invasión de Ucrania, aceleró estos esfuerzos y subrayó la vulnerabilidad de las naciones que dependen de canales de pago controlados por Occidente. Con el bloque ampliado a 11 miembros, esta iniciativa podría reconfigurar el comercio mundial y alterar el equilibrio del poder económico.
¿Qué es BRICS?
BRICS es una coalición de grandes economías emergentes que cooperan en asuntos económicos, políticos y de desarrollo. El nombre originalmente hacía referencia a Brazil, Russia, India, China y South Africa: los cinco miembros fundadores.
BRICS fue creado para fortalecer el comercio y la inversión entre los países miembros, promover el crecimiento económico y dar a las economías emergentes una voz más fuerte en los sistemas financieros y políticos globales. Con el tiempo, el grupo se ha expandido, con países adicionales que se han unido o se han convertido en socios, aumentando su influencia en los asuntos globales. El New Development Bank del bloque, establecido en 2014 y con sede en Shanghai con un capital suscrito inicial de $50 billion, representa uno de sus logros institucionales más concretos en la construcción de alternativas a los prestamistas multilaterales liderados por Occidente.
Moneda BRICS
El término "BRICS currency" se refiere a la idea propuesta de crear un sistema de pagos compartido o una posible moneda común entre las naciones miembro. El objetivo es reducir la dependencia del dólar estadounidense en el comercio internacional y fortalecer la cooperación financiera entre las economías emergentes.
Hasta 2026, no se ha lanzado ninguna moneda única oficial de BRICS. En su lugar, los países miembros están explorando alternativas como liquidaciones en monedas locales, sistemas de pago digitales y redes financieras transfronterizas para facilitar el comercio.
Aunque el concepto ha ganado atención mundial, los expertos señalan que crear una moneda unificada es complejo debido a las diferencias en tamaño económico, política monetaria y sistemas políticos entre los Estados miembros. Por ahora, BRICS sigue centrándose en mejorar los mecanismos de liquidación comercial en lugar de reemplazar las monedas de reserva globales existentes.
Los 11 países miembro de BRICS en 2026
Hasta 2026, BRICS está compuesto por 11 miembros plenos: Brazil, Russia, India, China, South Africa, Egypt, Ethiopia, Iran, the United Arab Emirates, Saudi Arabia e Indonesia. Indonesia se unió formalmente en enero de 2025, completando la expansión principal más reciente.
Los miembros originales eran Brazil, Russia, India, China y South Africa. Egypt, Ethiopia, Iran, Saudi Arabia y UAE se sumaron durante la expansión de 2024, mientras que Indonesia se convirtió en miembro pleno en 2025.
La membresía ampliada otorga a BRICS una presencia más amplia en Asia, África, Oriente Medio y Sudamérica, fortaleciendo su papel como plataforma de cooperación del Global South. La inclusión de importantes productores de energía como Saudi Arabia, UAE e Iran también da al bloque una influencia significativa sobre los mercados mundiales de petróleo y gas, sectores históricamente cotizados y liquidados en dólares estadounidenses. Sin embargo, BRICS sigue siendo un foro de coordinación más que una alianza militar formal o una unión económica unificada.
Indicadores económicos
Los cinco miembros originales representan:
- Brazil – La mayor economía de Sudamérica, con importantes exportaciones agrícolas
- Russia – Importante productor de energía con extensas reservas de recursos naturales
- India – Centro líder de servicios de TI con un mercado de consumo en rápido crecimiento
- China – Potencia manufacturera con la segunda economía más grande del mundo
- South Africa – Puerta de entrada a los mercados africanos con importantes recursos minerales
Con la membresía ampliada, los indicadores económicos colectivos de BRICS incluyen:
- PIB combinado (2026): ~$32–34 trillion (nominal, impacto de la expansión de la membresía)
- Participación en el comercio global: ~20–22% del comercio mundial
- Cobertura de población: ~3.5–3.7 billion personas
- Reservas de divisas: ~$5–5.5 trillion
Según el banco central de Brazil, los 11 países BRICS representan en conjunto alrededor del 49% de la población mundial, el 39% del PIB global y el 23% del comercio internacional.
Cómo BRICS amplía su influencia en las finanzas globales
BRICS está ampliando su influencia financiera principalmente mediante un mayor uso de monedas locales, mecanismos alternativos de pago transfronterizo e instituciones como el New Development Bank. Sus miembros también han impulsado reformas en las instituciones financieras internacionales para que las economías emergentes tengan una mayor representación.
En lugar de depender de una sola moneda BRICS, los miembros se centran actualmente en liquidaciones en monedas locales y en la conectividad financiera. Este enfoque podría reducir gradualmente la dependencia del dólar en algunas transacciones bilaterales, aunque el dólar estadounidense sigue dominando las finanzas mundiales. El Cross-Border Interbank Payment System (CIPS) de China, lanzado en 2015 para gestionar transacciones internacionales denominadas en yuanes, ya ofrece un canal alternativo funcional que procesó más de 14 million transacciones en 2023 y está disponible para los miembros de BRICS que buscan enrutar pagos fuera de SWIFT.
Objetivos de la asociación estratégica
Los socios de BRICS persiguen objetivos específicos de colaboración:
- Crear mecanismos de pago alternativos para reducir la dependencia de SWIFT
- Establecer sistemas de liquidación transfronteriza utilizando monedas locales
- Desarrollar infraestructura financiera compartida para los Estados miembros
- Ampliar el comercio intra-BRICS mediante acuerdos preferenciales
- Fortalecer la cooperación tecnológica en sectores clave
La alianza también enfatiza la soberanía económica mediante una menor dependencia del dólar, un mayor financiamiento multilateral para el desarrollo, proyectos conjuntos de infraestructura, posiciones coordinadas en foros económicos globales, innovación digital en servicios financieros, cadenas de suministro resilientes, iniciativas de desarrollo sostenible, mayor poder de voto de los Estados miembros en instituciones globales, intercambio de conocimiento en tecnologías emergentes y apoyo al crecimiento económico mutuo mediante políticas coordinadas.
La visión de Rusia para un sistema de pagos alternativo
Rusia lidera la iniciativa de BRICS para desarrollar una infraestructura de pagos integral que opere de manera independiente de los sistemas financieros controlados por Occidente. Esta visión abarca tanto canales bancarios tradicionales como soluciones digitales innovadoras para facilitar las transacciones transfronterizas entre las naciones BRICS.
Alejarse de la dependencia de SWIFT
El sistema alternativo de pagos de Rusia busca reducir la dependencia de la red SWIFT mediante tres componentes clave:
- Implementación de sistemas directos de mensajería interbancaria entre los miembros de BRICS
- Creación de mecanismos multilaterales de liquidación utilizando monedas locales
- Establecimiento de cámaras de compensación independientes para transacciones transfronterizas
El System for Transfer of Financial Messages (SPFS), la plataforma doméstica de comunicaciones financieras de Rusia, sirve de base para esta transición. SPFS procesa actualmente el 20% de los pagos nacionales rusos, con planes de ampliar su conectividad a otras naciones BRICS. SWIFT, fundado en 1973 y con sede en Belgium, conecta a más de 11,000 instituciones financieras en más de 200 países, lo que convierte cualquier intento de replicar su alcance en una tarea formidable.
Planes de integración de monedas digitales
La estrategia de moneda digital se centra en crear una plataforma unificada para los miembros de BRICS mediante:
- Desarrollo de un protocolo común de pago digital
- Integración de Central Bank Digital Currencies (CBDCs)
- Implementación de sistemas de liquidación basados en blockchain
La arquitectura de pagos de Rusia incorpora protocolos modernos de mensajería financiera junto con capacidades de activos digitales. El sistema permite la liquidación directa entre las naciones participantes, manteniendo la seguridad de las transacciones mediante estándares avanzados de cifrado. El proyecto mBridge existente —una plataforma de pagos transfronterizos multi-CBDC desarrollada por los bancos centrales de China, Hong Kong, Thailand y UAE junto con el Bank for International Settlements— ofrece una prueba de concepto de cómo las naciones BRICS podrían conectar sus monedas digitales en la práctica, aunque el BIS se retiró del proyecto a mediados de 2024 cuando pasó a una fase operativa más independiente.
Desafiar la dominancia financiera occidental
El impulso de las naciones BRICS por un sistema de pagos alternativo representa un desafío al orden financiero dominante de Occidente. La iniciativa busca crear un sistema financiero multipolar que reduzca la dependencia de las instituciones occidentales tradicionales.
Impacto en la hegemonía del dólar
El sistema de pagos BRICS apunta a la posición del dólar estadounidense como moneda de reserva global mediante:
- Implementación de liquidaciones en monedas locales entre las naciones miembro
- Creación de una moneda cesta BRICS para el comercio internacional
- Desarrollo de protocolos alternativos de mensajería financiera
- Integración de soluciones de pago digital en los Estados miembros
Reducir la efectividad de las sanciones de EE. UU.
La nueva arquitectura financiera de BRICS podría disminuir la capacidad de presión de las sanciones occidentales mediante:
- Establecimiento de mecanismos de compensación independientes
- Desarrollo de sistemas paralelos de mensajería interbancaria
- Creación de monedas alternativas de liquidación
- Implementación de redes de transacciones basadas en blockchain
- Formación de acuerdos bilaterales de intercambio de monedas
Marco técnico del nuevo sistema de pagos
El sistema de pagos alternativo de BRICS incorpora infraestructura tecnológica avanzada diseñada para procesar transacciones transfronterizas de forma independiente de las redes financieras occidentales. El sistema combina protocolos bancarios tradicionales con innovación digital para permitir liquidaciones internacionales seguras.
Infraestructura propuesta
La arquitectura técnica presenta un sistema de tres niveles para procesar pagos internacionales:
- Core Processing Layer: Una red distribuida de nodos en las naciones BRICS procesa transacciones a través del System for Transfer of Financial Messages (SPFS)
- Integration Hub: Los bancos centrales mantienen servidores dedicados para la conciliación de liquidaciones en tiempo real que conectan los sistemas nacionales de pago
- Digital Asset Framework: La implementación de protocolos blockchain respalda tanto la mensajería financiera tradicional como las transacciones con monedas digitales
Mecanismos de seguridad y liquidación
El marco de seguridad implementa múltiples capas de validación para garantizar la integridad de las transacciones:
- Multi-Factor Authentication: Cada transacción requiere verificación mediante datos biométricos, firmas digitales y tokens de autenticación
- Encrypted Messaging: El cifrado de extremo a extremo con estándares AES-256 protege todas las comunicaciones financieras
- Real-time Settlement: Los sistemas Automatic Clearing House (ACH) permiten la verificación instantánea de la liquidación
La infraestructura integra Central Bank Digital Currencies (CBDCs) que respaldan liquidaciones transfronterizas instantáneas mientras mantienen el control soberano sobre las políticas monetarias.
Implicaciones económicas globales
La iniciativa del sistema de pagos BRICS genera efectos de gran alcance en las estructuras económicas globales mediante cambios en la dinámica comercial y en las relaciones bancarias internacionales.
Relaciones comerciales entre las naciones BRICS
Los volúmenes de comercio transfronterizo entre las naciones BRICS muestran un aumento del 45% desde el inicio de las liquidaciones en monedas locales. Estas transacciones muestran los siguientes patrones:
- Los acuerdos comerciales bilaterales reforzados reducen la dependencia del USD en 30%
- Los mecanismos directos de intercambio de divisas reducen los costos de transacción en 12%
- Los protocolos simplificados de despacho aduanero disminuyen los tiempos de procesamiento en 65%
- Los canales de pago digital integrados procesan el 25% del comercio intra-BRICS
Efectos en la banca internacional
La transformación de las operaciones de banca internacional refleja cambios fundamentales en las finanzas globales:
- Los bancos comerciales adoptan sistemas de procesamiento paralelo para las transacciones BRICS
- La diversificación de reservas internacionales reduce las tenencias de USD en 28%
- Los bancos regionales establecen relaciones directas de corresponsalía
- Los mecanismos de liquidación evitan las cámaras de compensación occidentales tradicionales
Los funcionarios de BRICS han declarado que su sistema no es anti-Occidente, sino que se centra en reducir la dominancia de las monedas occidentales en las liquidaciones del comercio global.
Principales desafíos para la integración financiera de BRICS
BRICS enfrenta varios obstáculos para construir un sistema financiero más integrado:
- Different national currencies: Los miembros tienen distintas políticas monetarias, sistemas de tipo de cambio y prioridades económicas.
- Political disagreements: El bloque ampliado incluye países con intereses geopolíticos contrapuestos, lo que dificulta el consenso. Una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de BRICS en 2026 concluyó sin una declaración conjunta tras desacuerdos sobre temas de Oriente Medio.
- Payment-system compatibility: Conectar diferentes infraestructuras bancarias y de pago nacionales requiere estándares técnicos comunes.
- Uneven financial systems: Los miembros varían considerablemente en desarrollo de mercados financieros, regulación y controles de capital.
- Dollar dominance: El dólar estadounidense sigue profundamente arraigado en el comercio, las reservas, las finanzas y las redes de pago mundiales, lo que dificulta una desdolarización rápida.
Obstáculos técnicos de implementación
La integración de SPFS en las naciones BRICS encuentra importantes barreras técnicas:
- Problemas de compatibilidad de sistemas heredados entre distintas infraestructuras bancarias nacionales
- Desafíos de estandarización de datos en 5 marcos regulatorios distintos
- Problemas de latencia de red que afectan la velocidad de las transacciones transfronterizas
- Vulnerabilidades de ciberseguridad en la arquitectura de múltiples nodos
- Complejidades de integración con las Central Bank Digital Currencies (CBDCs) existentes
- Sanciones occidentales que limitan las capacidades de transferencia de tecnología
- Presión regulatoria sobre países no BRICS que consideran adoptar el sistema
- Acceso limitado a infraestructura financiera crítica controlada por instituciones occidentales
- Resistencia política de naciones del G7 preocupadas por la reducción de la dominancia del USD
- Incertidumbre del mercado que afecta los requisitos de cumplimiento de los bancos participantes
Conclusión
El avance de la alianza BRICS hacia un nuevo sistema de pagos marca un cambio significativo en la dinámica financiera global. Aunque los obstáculos técnicos y regulatorios siguen siendo sustanciales, los esfuerzos de colaboración de las naciones BRICS demuestran su compromiso con la creación de un sistema financiero multipolar más equilibrado.
El éxito de esta iniciativa podría redefinir la forma en que se lleva a cabo el negocio internacional y reconfigurar la dinámica del poder económico global. A medida que continúen incorporándose nuevos miembros, la influencia de la alianza y su capacidad para implementar estos cambios podrían crecer. Sin embargo, BRICS ha ganado un peso económico y diplomático considerable gracias a su expansión, y convertir esa influencia en una alternativa unificada al sistema financiero global existente sigue siendo un desafío complejo y de largo plazo.