Las acciones asiáticas caen ante un repunte del petróleo que eleva los rendimientos de los bonos de EE.UU. a su nivel más alto desde 2008
Puntos clave
- •Un repunte en los precios del crudo elevó los rendimientos de los bonos de EE.UU. a su nivel más alto desde 2008, provocando caídas en los mercados accionarios asiáticos.
- •Los operadores aumentaron sus expectativas de que la Reserva Federal de EE.UU. suba aún más las tasas de interés para contrarrestar la inflación impulsada por el alza de los costos energéticos.
- •Los principales índices asiáticos, incluidos el Nikkei 225 de Japón, el Kospi de Corea del Sur y el Hang Seng de Hong Kong, sufrieron presión vendedora.
- •Los costos energéticos sostenidamente elevados tensionan las balanzas comerciales y las monedas de las economías asiáticas, muchas de ellas importadoras netas de crudo.
- •Los mercados están atentos a una mayor escalada en los precios de la energía y a nuevas subidas en los rendimientos de EE.UU. como variables clave para la dirección en el corto plazo.

Los mercados bursátiles asiáticos retrocedieron tras un repunte en los precios del crudo que elevó los rendimientos de los bonos de EE.UU. a su nivel más alto desde 2008, inquietando a los inversionistas de toda la región.
El salto en los costos energéticos globales llevó los rendimientos de los bonos a nivel mundial a su punto más alto desde 2008, mientras los operadores incrementaban sus apuestas a que la Reserva Federal de EE.UU. subiría aún más las tasas de interés para contener la presión inflacionaria.
El aumento del precio del petróleo alimenta la inflación general al encarecer el transporte, la manufactura y los servicios públicos, y los rendimientos bonetarios más altos elevan los costos de financiamiento de empresas y hogares, al tiempo que reducen el atractivo de activos de mayor riesgo como las acciones. Los principales índices asiáticos, incluidos el Nikkei 225 de Japón, el Kospi de Corea del Sur y el Hang Seng de Hong Kong, sufrieron presión durante la sesión.
La referencia a 2008 corresponde al período de la crisis financiera global, cuando los rendimientos alcanzaron por última vez niveles comparables en medio de un estrés agudo de mercado. También pone de relieve cuánto ha cambiado el entorno de tasas desde entonces, a medida que los bancos centrales pasaron de las políticas ultralaxas posteriores a la crisis y de la era pandémica a ciclos de endurecimiento destinados a devolver la inflación a su objetivo.
Para las economías asiáticas, muchas de las cuales son importadoras netas de crudo, los costos energéticos sostenidamente elevados presionan las balanzas comerciales y las monedas, lo que a su vez puede complicar las decisiones de los bancos centrales entre apoyar el crecimiento y defender sus divisas. Una escalada adicional en los precios de la energía o nuevos aumentos en los rendimientos de EE.UU. siguen siendo las variables clave que los mercados observan de cara a las próximas sesiones.
Fuente: CNBC-TV18