NoticiasCriptoArthur Hayes critica el impacto de la CLARITY Act en Bitcoin y pide a Trump que la vete

Arthur Hayes critica el impacto de la CLARITY Act en Bitcoin y pide a Trump que la vete

Autor: CryptoBriefing·

Puntos clave

  • Arthur Hayes argumenta que el valor de Bitcoin deriva de la devaluación de la moneda fiduciaria y no se ve afectado por marcos regulatorios como la CLARITY Act.
  • La CLARITY Act (H.R. 3633) busca definir la jurisdicción de la SEC y la CFTC sobre los activos digitales; fue aprobada por la Cámara 294-134 en julio de 2025 antes de estancarse en el Senado.
  • Las disposiciones éticas se han convertido en un gran obstáculo, impulsado por informes de que Trump ganó más de $1.4 mil millones en empreendimientos cripto.
  • Los analistas estiman las probabilidades de aprobación del proyecto en solo un 13-18% a inicios de septiembre de 2026, y algunos lo dan por prácticamente muerto.
  • La postura de Hayes contrasta con la de las principales bolsas y grupos de presión, que argumentan que una regulación clara atrae capital institucional y eleva los precios.
Arthur Hayes critica el impacto de la CLARITY Act en Bitcoin y pide a Trump que la vete

Arthur Hayes quiere que Washington no toque Bitcoin. El cofundador de BitMEX y director de inversiones de Maelstrom ha salido con fuerza en contra de la Digital Asset Market CLARITY Act, argumentando que la legislación propuesta no aportaría nada al valor fundamental de Bitcoin e instando al presidente Trump a vetarla si alguna vez llega a su escritorio.

Su tesis central es contundente: el precio de Bitcoin es una función de cuánta moneda fiduciaria existe en el mundo, y las regulaciones son irrelevantes para esa ecuación.

Hayes traza una línea en la arena

Al hablar en Consensus Miami en mayo de 2026, Hayes expuso su postura con la franqueza que lo caracteriza: "Si Bitcoin y las criptomonedas necesitaran regulaciones para sobrevivir, no valdrían un centavo".

Hayes sostiene que "institucionalizar" Bitcoin mediante regulación corre el riesgo de centralizar un activo cuya propuesta de valor descansa en la descentralización. Para Hayes, el motor del valor de Bitcoin es monetario: más dólares impresos significan que cada dólar compra menos, lo que implica que el precio de Bitcoin en dólares sube. Ninguna ley del Congreso cambia ese cálculo.

Es una postura coherente con la visión que Hayes ha mantenido durante mucho tiempo de Bitcoin como una cobertura contra la devaluación de la moneda fiduciaria, más que como una clase de activo destinada a ser absorbida por el sistema financiero tradicional, una perspectiva que ha expresado repetidamente desde sus días en BitMEX y en su actual rol como director de inversiones del vehículo de inversión de oficina familiar Maelstrom.

El accidentado camino de la CLARITY Act en Washington

La legislación a la que Hayes se opone, conocida formalmente como H.R. 3633, busca establecer límites jurisdiccionales claros entre la SEC y la CFTC sobre los activos digitales. La ambigüedad que apunta a resolver es real: durante años, las empresas cripto han enfrentado incertidumbre sobre si un token determinado cuenta como un valor bajo la jurisdicción de la SEC o como un commodity supervisado por la CFTC, una pregunta que ha estado en el centro de numerosas acciones de aplicación de la ley y batallas judiciales. El proyecto fue aprobado por la Cámara en julio de 2025 con un voto de 294-134. Superó el Comité Bancario del Senado por un margen mucho más ajustado, 15-9, en mayo de 2026, y desde entonces el impulso se ha estancado.

Un punto de conflicto importante involucra las disposiciones éticas. Los informes de que Trump ha ganado más de $1.4 mil millones de empreendimientos relacionados con criptomonedas han complicado considerablemente la política, con críticos argumentando que los vínculos de negocios familiares del presidente dificultan aprobar legislación cripto sin salvaguardas contra conflictos de interés. El propio Trump reunió a ejecutivos cripto en la Casa Blanca en agosto de 2026 para impulsar lo que llamó una "versión justa" de la ley, presentándola como esencial para mantener la competitividad de Estados Unidos a nivel internacional.

A inicios de septiembre de 2026, los analistas estiman las probabilidades de aprobación del proyecto en solo un 13-18%. Algunos lo dan por prácticamente muerto antes de una posible votación de clausura. Si el proyecto fracasara, la industria tendría que esperar al próximo Congreso para reiniciar un proceso legislativo que ya ha tomado más de un año.

Una división filosófica con consecuencias reales para el mercado

La posición de Hayes lo enfrenta a una porción significativa de las voces más poderosas de la industria cripto. Las principales bolsas, gestores de activos y grupos de presión han pasado años y millones de dólares impulsando precisamente el tipo de marco regulatorio que propone la CLARITY Act. Su argumento es sencillo: reglas claras atraen capital institucional, el capital institucional impulsa los precios al alza y todos ganan.

El desacuerdo refleja una falla más amplia dentro del mundo cripto: entre quienes ven el futuro de esta clase de activos dentro de los mercados regulados y quienes consideran que el propósito original de Bitcoin es existir completamente fuera del sistema financiero tradicional.

Bitcoin ha registrado avances de precio notables durante períodos en los que Trump expresó apoyo a políticas favorables a las criptomonedas. Pero Hayes sostiene que los marcos legales aportan poco al valor fundamental de Bitcoin y principalmente sirven a los intereses de las entidades financieras establecidas.